Intención del papa

Intención del papa

La intención del Papa

Noviembre 2020

Intención de oración universal por:

La inteligencia artificial 

 

Recemos para que el progreso de la robótica y de la inteligencia artificial esté siempre al servicio del ser humano. 

La inteligencia artificial está en la raíz del cambio de época que estamos viviendo.

La robótica puede hacer posible un mundo mejor si va unida al bien común.

Porque si el progreso tecnológico aumenta las desigualdades, no es un progreso real.

Los futuros avances deben estar orientados al respeto de la dignidad de la persona y de la Creación.

Recemos para que el progreso de la robótica y de la inteligencia artificial esté siempre al servicio del ser humano… podemos decir “sea humano”.

Avance tecnológico: época de cambio

(Ciudad del Vaticano, 5 de noviembre de 2020) – Acaba de lanzarse El Video del Papa de noviembre con la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa (incluye el Movimiento Eucarístico Juvenil – MEJ). Este mes, el Santo Padre llama la atención sobre el cambio de época que la humanidad está atravesando gracias a los avances de la inteligencia artificial. Para Francisco, este progreso debe estar siempre “al servicio del ser humano”, respetando su dignidad y cuidando la Creación.

 

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“Puede hacer posible un mundo mejor si va unido al bien común”

Papa Francisco 

El Papa Francisco aclara que este avance, como el de la robótica, “puede hacer posible un mundo mejor si va unido al bien común”. En este sentido, espera un progreso tecnológico que no aumente las desigualdades en la sociedad, ya que si no, no se trataría de un “progreso real”, uno que considere la dignidad de la persona y el cuidado de la Creación

Homilías

Homilías

Ciclo C, Tiempo Ordinario

Domingo de la Semana No. 27

“Como un grano de mostaza”

 

 

Aquel canto carismático, tan difundido, seguramente viene a nuestra memoria. Y es bueno que una canción pueble nuestra mente, si ello nos ayuda a enamorarnos del precioso mensaje de Cristo Jesús.

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Si tuvieras fe como un granito de mostaza…tu le dirías a las montañas, muévanse, muévanse, muévanse…y las montañas se moverán…

canto popular

El mensaje es sencillo: lo más pequeño puede llegar a ser lo más grande. Sin duda a Cristo le llamaban la atención y quería que nos atrajeran los contrastes: hay primeros que serán últimos; el que se ensalza será humillado; lo pequeño quizá será lo más grande; lo oculto quedará de manifiesto… En todos estos casos el Señor parece exhortarnos a no fiarnos de las apariencias, o quizá más aún: a desconfiar de lo que aparece y buscar el estilo y el plan de Dios en aquello que no aparece, en lo que no se impone por sí mismo ni se hace propaganda a sí mismo.

Asumir la “lógica del grano de mostaza”, entonces, es todo un programa de vida: es pensar que Dios puede decir sus mejores discursos por boca de los que juzgamos torpes, inútiles o poco listos; es amar lo sencillo, lo sobrio y lo discreto, y desconfiar de lo ampuloso, lo prepotente o lo deslumbrante; es cuidar la vida frágil: la del embrión, la del agonizante, la del emigrante; es adorar con las cosas elementales y con la gente que no cuenta; es creer con fe viva que en la Eucaristía está Él.

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“El que es justo por la fe vivirá”.

Habacuc

El tema de la fe, de su luz y de su fuerza acompaña también las otras lecturas de este domingo. En Habacuc encontramos ya aquella expresión: “el que es justo por la fe vivirá.” Es interesante notar que este profeta sitúa la fe en el contexto de la prueba, que es precisamente cuando más la necesitamos y cuando más parece esconderse. Las palabras de esa primera lectura las podríamos encontrar también en labios de millones de seres humanos que ven sus esperanzas cerrarse y los caminos llenarse de abrojos: “¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que me escuches? ¿Te denunciaré a gritos la violencia que reina, sin que vengas a salvarme? ¿Por qué me dejas ver la injusticia y te quedas mirando la opresión?” Esos son los tiempos en que parece imposible creer, porque las evidencias nos empujan exactamente en la dirección de la incredulidad o la desesperación.

La respuesta que Habacuc creyó escuchar es una gran enseñanza. La salvación viene de lejos pero viene corriendo: un modo gráfico que describe bien las dos cosas: por qué siento que Dios no hace nada ante mi dolor y por qué puedo confiar en que sí hará algo. Puede ser sólo una exageración piadosa cuando alguien dice que siempre siente la presencia de Dios. Muchos tenemos una experiencia diferente en muchas oportunidades. Pero decir que Dios se va a quedar lejos es negar su amor, y eso tampoco haremos. La mejor respuesta es la de Habacuc: está lejos pero viene a prisa.

Fr. Nelson Medina O.P.